La Sonrisa del Niño

Cámaras. ¡Acción!

“Observando a los niños nos damos cuenta de que las emociones conducen a la acción; es sólo en el mundo «civilizado» de los adultos en donde nos encontramos con esa extraña anomalía en la que las emociones —los impulsos básicos que nos incitan a actuar— parecen hallarse divorciadas de las reacciones.”

Inteligencia Emocional. Daniel Goleman

¿Es qué no fuimos niños alguna vez?

¿Recordamos algo de nuestra etapa de niño?

¿Nos es más difícil mantener nuestras cualidades innatas que diseñar GPS, Móviles, Cohetes, Infraestructuras, etc?

¿Realmente nuestra educación es un valor o, más bien, una carga?

“Siempre me he lamentado de no ser tan sabio como el día en que nací.”

Donde viví y para qué viví. Henry David Thoreau

“Todos los niños nacen siendo genios.”

El 8º Hábito. Stephen Covey

¿Qué rasgos definen a esos niños?

¿Por qué son genios o sabios los niños?

¿Cómo podemos fomentar sus dones en nosotros mismos?

¿Esa mirada trasparente, esa sonrisa limpia, ese corazón puro, es el nuestro actualmente?

Estos son los 9 comportamientos mágicos que hacen de autopista entre la mirada, la sonrisa y el corazón de un niño:


Comportamiento 1
Tener Curiosidad

“Todo es materia útil para la semilla de la felicidad si lo miramos con curiosidad. Nuestros años de infancia son una poesía ininterrumpida.”

El Arte del buen vivir. Arthur Schopenhauer.

Papá: “A la vuelta de la manzana, podemos comprar el pan…”
Hija de 3 años: “¿Por qué es manzana y no, pera o limón?”

De serie, nos viene el interés por conocer. Ser curioso, está directamente conectado con la Ilusión. La ilusión por conocer, por experimentar, por descubrir, por preguntar, por hacer.

Un niño es una ametralladora de curiosidad. Observando fijamente durante unos minutos a un niño, podemos darnos cuenta de lo que este término significa. ¿es posible imaginarse a un niño de dos años tirado todo el día en el sofá? Jajaja, hasta la pregunta suena ridícula.

El niño mira, toca, se levanta, participa, se ensucia, se cae, escucha y alucina en colores con los detalles más insignificantes.

La curiosidad se convierte en “cotilleo” si se adolece de Inocencia.


Comportamiento 2
La inociencia, no pensar mal de los otros

“Los niños demuestran innatamente celo y compasión con los otros seres vivos”.

Eco-Educación Daniel Goleman / Lisa Bennett y Zenobia Barlow

El sentimiento de desconfianza es aprendido a base de experiencia. En la premisa de confianza se basa la inocencia. El inocente tiene, esperanza, confianza, fe en que nadie le puede hacer daño. Igual que un perro tiene más opciones de morder a quien le tiene miedo, las personas que desconfían de todo tienen más opciones de ser traicionadas. La experiencia nos debería enseñar que el tener fe en las personas, en los seres vivos, en el mundo, es la mejor forma de evitar decepciones. Quien desconfía de primeras está, de alguna forma, solicitando documentación o datos que le hagan confiar en esa persona. Hemos invalidado, por nuestra propia cuenta, la presunción de inocencia.

La inocencia va más allá de los términos legales. Quien tiene una mente inocente, ve al que ha sido juzgado como culpable, como una víctima de la falta de amor global.

Era raro ver a una mujer de esas características en un lugar tan remoto.

El rudo barquero aceptó sus monedas y se dispuso a llevar a la mujer al otro lado del lago. Observaba curioso el comportamiento de la distinguida mujer. Normalmente los turistas que iban por allí hacían fotos y observaban los maravillosos rayos de sol que dibujaban sombras increíbles entre los manglares mejor conservados del mundo. Sin embargo, la señora estaba nerviosa, hablando sin parar con su móvil y con el tic de echarse constantemente crema, aceite, anti-mosquitos, bronceador. De repente, otra barca les embistió sin darse cuenta y la señora cayó al agua. Salió del agua con el vestido chorreando y los zapatos de tacón en la mano. Toda la crema se había esparcido por todos los lados y el pelo le caía sobre la cara de una forma pintoresca.

– ¿Es qué no saben por dónde van? ¿Se han vuelto locos? – dijo la señora fuera de sí dirigiéndose a los dos chavales que habían chocado con ellos. – Es intolerable. Barquero ya me puede devolver el dinero y voy a denunciar este servicio. ¿No has visto venir a esa barca? ¿En qué estabas pensando?

El barquero devolvió el dinero a la señora pidiéndole mil disculpas y ofreciéndose para llevarla de regreso a una hora convenida.

Ella rechazó fríamente tal ofrecimiento aunque, finalmente, renunció a poner la denuncia.

Ya en la otra orilla la señora renegaba de su mala suerte. Se acordaba del barquero y de los chavales de la otra barca en cada tienda que fue para poder cambiarse de ropa y pasar el día, al menos con ropa seca.

La noche ya caía cuando, la señora llegó nuevamente a la orilla. Esta vez no había barqueros que la pudieran llevar.

– No son ni las siete de la tarde y los barqueros holgazanes ya están descansando. Yo misma llevaré una barca a la otra orilla y así me aseguraré de llegar sana y salva – pensó la señora al ver una barca disponible.

Llenándose de coraje, renegando de aquellas tierras y de todos los barqueros del universo, la señora emprendió el viaje de vuelta impulsando ella misma los remos de la barca. A mitad del camino, estaba realmente cansada y sacó de la mochila una botella de agua y unos complejos vitamínicos para tomar fuerzas. En ese mismo momento otra barca chocó y la señora volvió a caer al agua.

Nada más salió del agua no paró de proferir insultos, advertencias y esta vez sí estaba totalmente segura de denunciar al causante de aquel desastre.

Cuando pudo distinguir la barca con la que había chocado se percató de que era una barca a la deriva y no había nadie a quien echar la culpa.


Comportamiento 3
Jugar

“Cuan asombrosamente vasta es la mente infantil! Aunque a los ojos de los adultos parezca limitarse al mundo de los juguetes”.

Autobiografía de un Yogui Paramahansa Yogananda

Los niños son capaces de entretenerse con cualquier cosa. A través de lo que para ellos es un juego, aprenden a andar, a vestirse, a comer, a agarrar y prestar atención a objetos.

La película La vida es Bella o libros como La brújula loca o El niño con el pijama de rayas nos muestran como vemos el mundo cuando somos niños. ¡Hasta la guerra es un juego a los ojos de un niño!

De adultos, parece que dejamos de disfrutar porque debemos esforzarnos para llegar a nuestras metas.

Hago eco de las palabras del gran Rafael Nadal tras superar una de sus lesiones en una de sus impecables ruedas de prensa:

“Es el primer día, de los ocho partidos que llevo jugados sobre tierra batida, que me siento al nivel que debo aspirar para conseguir las cosas que quiero conseguir y, sobre todo, para jugar feliz y con la energía necesaria…”

Sí, señor. Jugar feliz. ¿Cómo cuando tenías 5 o 6 años? ¿Qué cosas hacemos todavía con la misma ilusión que cuando éramos pequeños?

Esforzarse y disfrutar deben estar unidos si queremos alcanzar el verdadero éxito. Nuestra “brújula del éxito” debe marcar la dirección en función de nuestras verdaderas ilusiones. Todas las ilusiones que tuvimos se pueden hacer realidad ahora.


Comportamiento 4
Perseguir lo que se quiere

“Para tener una idea de lo que es Constancia basta con observar un niño que está aprendiendo a caminar o a hablar”.

El arte de Amar según Erick Fromm

Con nuestra forma actual de entender el mundo, la mayoría de nosotros sería incapaz de aprender a andar de nuevo. Posiblemente uno de los primeros “Iluminados” de la historia es el primer hombre que dejó de andar a 4 patas. Tuvo que tener verdadera fe en sus habilidades. Seguro que muchos se reirían de él, le podrían haber metido incluso en la cárcel o haberle quemado por herejejejeje.

Un niño pone todas las herramientas de que dispone para conseguir lo que quiere. Llora, ríe, pone cara mimosa y ojos de corderito. Se esfuerza/se divierte experimentando y aprende a manejarse según capta el mundo exterior. Al tener intacta su ilusión, tiene los motores en marcha para conseguir sus objetivos.

Uno de mis compañeros de clase sacaba siempre Sobresalientes en la asignatura de Dibujo y Pretecnología. Me lo encontré hace años y estaba trabajando de informático en una empresa importante del sector público. Le pregunté por un tanque de madera que hicimos en el colegio junto con otro compañero. Le pusimos motor y podía disparar balas diseñadas con garbanzos.

– No sé cómo lo hicimos pero es verdad – recordó ensimismado – siempre pensé que sería diseñador o arquitecto. Creo que el tanque lo debo tener en casa de mis padres. Tengo un montón de dibujos y de trabajos manuales que hace mucho que no veo.

– Pues podíamos quedar un día y vemos lo que encuentras. Realmente, te lo currabas – propuse animosamente.

– Pues sí. Quedamos mañana a las ocho o así y ya verás. Tengo un montón de cosas – respondió entusiasmado.

Fuimos a su casa y pasamos la tarde re-alucinando con cosas que había hecho cuando era joven. Refiriéndose a su trabajo, me confesó que gestionar bases de datos de clientes no era su ideal de diversión pero que, era un buen trabajo convenientemente retribuido.

Hace cuatro días me envió un wasup que decía:

“Gracias por recordarme cosas importantes que se habían quedado dormidas. Este año estuve realizando un Máster en Diseño de Espacios Interiores. Por fin he logrado un trabajo en el que puedo sacarle partido a mi pasión por dibujar. En principio, estoy ganando un poco menos pero las horas se me pasan volando. ¡Nos tenemos que ver!”

Sin embargo no siempre se puede conseguir lo que uno quiere, debemos ser flexibles a la hora de aceptar que nuestro disfrute, nuestro juego, nuestro trabajo debe estar en perseguirlo y, no tanto, en conseguirlo. Si no estamos disfrutando el camino es que vamos en dirección equivocada.


Comportamiento 5
Tener flexibilidad

“Lo flexible nunca se rompe. Lo que se dobla se endereza”.

Tao Te Ching Lao Tse

Nuestras capacidades físicas suelen ser un reflejo de nuestra forma de actuar y, están definidos por emociones. ¿Puede una persona ser flexible físicamente y, no serlo luego en su forma de tomarse la vida? Yoga, Taichi, Pilates son métodos de medicina preventiva que “desbloquean” la rigidez de la Mente, aprovechándose de esa conexión con el Cuerpo.

Si eres flexible en tu forma de pensar, podrás aceptar e incluir otras ideas que los demás te aporten. La flexibilidad requiere escuchar y, aceptar sin intentar poner resistencia. Si quieres comprender a los demás debes de ser lo suficientemente flexible para meterte en sus zapatos.

Las personas adultas tendemos a tener “más claros” los conceptos. Estamos convencidos de que nuestra forma de interpretar el mundo es la correcta o, una de las más correctas. Nos negamos a creer en ciertas cosas, a probar ciertas comidas o a confiar en determinados grupos o etnias sociales. Ya sabemos las respuestas.

Un bebé no tiene ningún problema en llegar a morder los dedos de sus pies, en doblarse o caerse sin casi hacerse daño debido, principalmente, a su flexibilidad.

El parque estaba abarrotado de niños de todas las edades. Una preciosidad de 3 o 4 añitos estaba esforzándose por darse impulso en un columpio. Cuando parecía que ya empezaba a despegar, se cayó del columpio dándose un coscorrón. Se levantaron algunas personas asustadas por la aparatosa caída y, el amargo llanto la niña. La madre apareció justo cuando todo el mundo empezaba a ponerse nervioso.

– No pasa nada Manzanita – le dijo a la niña mientras besaba la parte dolida.

Y la niña dejó de llorar y montó de nuevo en el columpio como si no hubiese pasado nada.

Ser flexible no impide que uno se caiga, solo le prepara mejor para esa caída. Lo que a una persona rígida le rompe, a alguien flexible, le hace más fuerte.

Siempre podemos mejorar nuestra flexibilidad y, eso, es una noticia excelente. Para ello, también debemos de contar con una mente abundante que confíe en que somos capaces de mejorar.


Comportamiento 6
Ser abundante

“El niño no tiene límites en su vasto panorama de posibilidades”.

El Monje que vendió su Ferrari. Robin S. Sharma

Recordar ese vasto panorama de posibilidades donde todo es posible se denomina empoderarse y, todos nacemos empoderados. Es decir, cada uno de nosotros podemos hacer lo que nos dé la gana desde que nacemos. ¿Tanto nos asusta eso que lo tenemos enterrado en nuestros recuerdos más lejanos?

Eludimos nuestra responsabilidad amparándonos en la queja y la crítica. A veces, retrocedemos sin saber siquiera a qué nos enfrentamos. No somos capaces de valorar el éxito como una sucesión de fracasos y cogemos todos los atajos posibles para conseguir resultados. Un título, no te hace ser buen abogado. Ni una licencia te convierte en un buen conductor.

Hay tantas disciplinas en las que podemos mejorar. Ser mejores escritores, cantantes, abogados, ingenieros, políticos, educadores, padres… es siempre posible.

Se puede.

¿Por qué no va a ser posible que se acabe con el hambre en el mundo? – le dijo entusiasmado.

Es una utopía, tío – contestó su amigo algo inquieto por el rumbo que estaba tomando la conversación.

¿Ves esto? – preguntó con convicción enseñándole su móvil que era un poco antiguo – no tengo ni idea de cómo se han inventado este cacharro pero, alguien lo ha conseguido y, ahora mismo, puedo comunicarme con mi amigo Bernar, que vive en Uruguay. ¿El hombre es capaz de inventar cosas increíbles y no es capaz de crear una fórmula para evitar un problema tan básico?

A veces el punto de encuentro, el acuerdo, el entenderse mutuamente, no es tan fácil y hace falta un toque mágico: Ser creativo.


Comportamiento 7
Ser creativo

“Vuélveme a la edad bendita en que vivir es soñar”.

Cancionero Miguel de Unamuno.

El profesor de Dibujo mandó la tarea de hacer una lámina con temática libre.

Uno de mis compañeros llamado Tomas puso su lámina en el suelo. El profesor pensó que se le había caído pero, cuando la fue a recoger, se dio cuenta que ponía en ella: “Písame o ponme una marca a ver lo que sale”.

El profesor volvió a poner la lámina en el suelo y estampó la huella de su pie Los demás pisamos, firmamos, ensuciamos y marcamos la lámina de mil maneras. Todos los compañeros nos alegramos del Sobresaliente que, más tarde, pusieron a Tomás.

Fabricar no es crear.

La palabra creación se refiere a poner en acción tus verdaderas creencias. Se crea amistad, generosidad, paz, confianza… Se fabrican coches, ordenadores, infraestructuras…

La imaginación es lo que debe guiar nuestro futuro y, no tanto, nuestra experiencia. Ser creativo es CREAR el ambiente necesario para mejorar.

Nuestros sueños deben guiar los pasos hacia una dirección pero, para vivirlos, necesitamos estar presentes y vivir el momento.

Comportamiento 8
Vivir el momento

“Un niño vive el momento sin horarios… El sufrimiento, para que exista, necesita tiempo”.

El poder del Ahora. Eckart Tolle

Ahora mismo, ¿estás totalmente concentrado en la lectura y comprensión de este texto o se te cruzan pensamientos que te distraen?

Era su primer día de trabajo como Guardián de su templo más sagrado: El Templo de la Mente.
Miles de Pensamientos circulaban haciendo su ofrenda.
– Nunca antes me habían pasado esto – se quejaba uno de los Pensamientos cuando el Guardián le impidió acceder al Templo – ¡Esto es intolerable! ¿Desde cuándo custodias las puertas de este Templo?

– Desde que uno de vosotros profanó el Templo y estuvo a punto de destruirlo.

Vivir el momento es tan solo hacer lo que se está haciendo. Con las cualidades de un niño, es sencillo estar presente. De adultos, hacemos muchas cosas que no nos apetece hacer y, nuestra mente empieza a navegar.

Navegar, ¿hacia dónde? Si no ponemos Guardián a nuestro Templo embrutecemos nuestro activo más precioso. Repetimos el mismo CD, enfocándonos en los mismos comentarios, pensamientos, acciones durante años.

Teniendo en cuenta todos los aprendizajes derivados de nuestras equivocaciones, es posible disfrutar de lo que hacemos para llegar a nuestros sueños. Si se entienden los “malos” momentos como lecciones y los “buenos” como anclajes (momentos para recordar cuando se está de bajón) ningún momento que ya haya pasado, puede afectarnos. Y si es así, es posible que estés muy cerca de tu Sonrisa de Niño.


Comportamiento 9
Sonreír sin ningún motivo

“Antes del pensamiento, de las razones somos felices… No reímos porque somos felices. Somos felices porque reímos”.

La receta de la Felicidad. Deepak Chopra

“Hoy voy a llevarte al corazón del propio Dios, al País de la Risa”.

La oración de la rana. Anthony Mello

Y aquí estamos de nuevo o, de nueve jejeje.

¿Por qué la mayoría de las personas pensamos que de niños fuimos más felices y no hacemos nada por atraer ese niño a nuestras vidas?

Sonreír sin ningún motivo es muestra de esa felicidad, de esa dicha, de ese gozo que muestra un alma limpia.

Continuamente, las personas se quejan de que sus familiares, sus personas amadas o, sus amigos íntimos son negativos, ¿personas tóxicas? (me chirría este término) que siempre cuentan penas.

¿Habéis preguntado a esas ¿personas tóxicas? en qué destacaban cuando eran pequeños?

¿A qué jugaban?

¿Tenían alguna “pandilla”?

Al recordar su niñez, normalmente esas personas negativas cambian de rostro. Se les ilumina la mirada y, su sonrisa de niño quiere aparecer.